Aunque tarde, les debía este homenaje a los 5 valientes que fueron a placar astados a las calles de Pamplona.Si bien estuvieron en su linea en cuanto a lo de los placajes (los 6 bichos les pasaron por encima y ni los tocaron), hay que reconocer el mérito y la envidia que provocan cuando cuentan la experiencia.
OLÉ...

