El domingo se cumplieron muchos de los ponósticos: el del clima, insufrible sobre todo en el calentamiento y en la primera mitad; el de la gente, que vuelve a demostrar un grado de compromiso inexistente otras temporadas, y que hizo que a pesar de las bajas estuviésemos 20 jugadores en el campo (aparentemente sin excesos la noche anterior); y por último, se demostró que jugar en domingo pasa más factura al equipo que se desplaza, así que recibimos a un rival justo de efectivos, aunque compensado con un grado de veteranía en sus filas.
Respecto al partido, decir que nos costó centrarnos, los primeros 10-15 minutos dominó cierto aire de anarquía en nuestro juego, hasta que el primer ensayo en 3 partidos rompió los nervios (casualmente llegó de la jugada que llevamos entrenando varias semanas), a partir de ahí el partido sólo tuvo un dominador, si bien es cierto que nos empeñamos una y otra vez en regalar el balón al contrario con golpes de castigo de una inocencia digna de cadetes más que de nuestra experiencia, véase pantallas eludibles, saques mal realizados de golpes a favor, y sobre todo balones retenidos en el suelo (tras caer mal). Por otro lado, destacar que por fin la 3/4 anotó 2 de los 5 ensayos, uno de ellos pasando por todas sus manos hasta el (ay)ala, si bien creo que podrían haber anotado más de haberles llegado más balones al abierto.
Respecto al resto de partidos, decir que no hubo sorpresas, salvo que el universidad en jaca con un resultado más corto de lo previsto (37-3) deja entrever un jaca quizás más fuerte de lo esperado. El Tarazona le endosó un 41-0 al Ejea, dejando clara su supremacía en la categoría, sobre todo en su feudo.