Todo empezaba bien: el clima, inmejorable, el campo nunca ha estado así a estas alturas de temporada, gente animando en la banda, que también empujan cada melé y cada ruck, y por si fuera poco, se desvanecen los fantasmas de los primeros diez minutos, con una superioridad abismal en delantera que se traduce en un ensayo en el minuto 10. Pues bien, ésto debería haber deshecho los nervios y a partir de ahí abrir brecha en el marcador, pero no fue así. Seguimos mandando en el partido, sobre todo cuando llevamos el juego a nuestra delantera, reconocida ya como una de las más potentes de Aragón. Pero existe una "zona caliente", situada a unos 10 metros de la zona de marca rival, donde cometemos muchos errores no forzados, fundamentalmente por precipitación, y el rival gana demasiado fácilmente la posesión, y eso se paga, unas veces con el partido, otras, como la que nos ocupa, con pasarlo realmente mal en un encuentro que podría haber sido cómodo, y que decantó la suerte (la última patada rozó el larguero). Los dos ensayos en contra vinieron después de perder un balón en ataque en su 22, con jugadas rápidas en una 3/4 potente y experimentada que ganaba muchos metros con el balón. Bien es verdad que en toda la segunda parte volvieron a tener oportunidades similares y todas fueron abortadas con dureza por una linea turolense mucho más enchufada en defensa.En fin, como conclusión, hay muchas cosas en las que trabajar y defectos que corregir, pero el sábado jugamos un partido con un resultado adverso durante más de 40 minutos, y la actitud fue encomiable, nos pusimos el mono de trabajo y finalmente los puntos se quedaron en casa, firmando el mejor arranque liguero que jamás hayamos hecho.
ENHORABUENA!!